La puntuación decide ya en muchas viviendas la renta permitida — y el inquilino puede pedir revisión de una renta excesiva. RealGrip cuenta mientras introduce los datos y muestra el resultado antes de firmar.
Superficie por estancia, calefacción, cocina, baño, espacio exterior, etiqueta energética, valor, protección patrimonial — recorre las rúbricas en el orden legal. Cada una explica qué se entiende, sin manual aparte.
Mientras rellena ve subir el total, la renta máxima correspondiente y el segmento: regulado, intermedio o libre. Si la renta que tenía en mente difiere, lo sabe ahora, no cuando pregunte el inquilino.
Cada cálculo indica qué versión de las tablas se usó y en qué fecha. Si el sistema cambia, RealGrip lo señala cada trimestre y solo lo aplica tras la firma. Así podrá explicar después cómo llegó a un importe.
El cálculo está junto a los datos de la vivienda, así que lo rellena al crearla. El resultado es una herramienta: el arrendador sigue siendo responsable de la renta que pide.